MANO
Tunel del Carpo
Enfermedad de Kienbock
CODO
HOMBRO
Manguito Rotador
COLUMNA
Lumbago
CADERA y PELVIS
RODILLA
Meniscos
Ligamento Cruzado Anterior
TOBILLO y PIE
Hallux Valgus (Juanete)
Esguince de Tobillo
Fasceitis Plantar
Fractura Calcaneo
TUMORES
INFANTIL
Sinovitis Transitoria
Genu Valgo
MISCELANEOS
Cuidados del yeso
Fractura expuesta
Infiltraciones
Artritis Septica
NOTICIAS
SINOVITIS TRANSITORIA (Intro)
ROTURA MENISCOS (Intro)
TUNEL DEL CARPO (Intro)
GENU VALGO (Intro)
CUIDADOS DEL YESO (Intro)
ESGUINCE TOBILLO (Intro)

 
MISCELANEOS // Fractura expuesta
 
La fractura expuesta es una fractura que se asocia a una herida por la cual el hueso estuvo o esta en contacto con el medio ambiente, considerandose por lo tanto contaminado y con el potencial riesgo de infeccion. El tratamiento de las fracturas expuestas se considera de urgencia y debe ser realizado de preferencia por un traumatologo.
 
FRACTURA EXPUESTA

            Nos referimos a una fractura como expuesta cuando el hueso se encuentra o estuvo (aunque sea solo momentáneamente) en contacto con el exterior, por lo tanto el concepto de fractura expuesta lleva implícito el concepto de herida. En estas el mecanismo o la energía involucrada en la fractura produjo  una lesión tanto a nivel óseo como en las partes blandas que lo envuelven el hueso (piel, músculos, tendones, ligamentos, etc.) y por lo tanto los riesgo de infección, devascularización (falta irrigación sanguínea) y falta de consolidación (unión) de la fractura son más altos que en fracturas no expuestas

            Cualquier hueso puede estar involucrado en una fractura expuesta, pero lejos la tibia y el antebrazo son los más involucrados, debido a la escasa cobertura de partes blandas que poseen. Mención aparte tienen las fracturas expuestas de las manos, las que a pesar de su alta frecuencia, tienen mejor pronóstico, debido a la rica irrigación de la extremidad.

            Un antecedente importante a considerar es que el 30% de los pacientes que presentan una fractura expuesta se encuentran dentro del contexto de pacientes politraumatizados, estando estos involucrados en accidentes de tránsito, caídas de altura o lesiones por armas de fuego; en estos casos el manejo de la fractura pasa a ser una segunda prioridad ante la eventualidad de descartar otras lesiones que incluso podría comprometer la vida del paciente.

            Las fracturas expuestas se clasifican según Gustilo-Anderson en 3 grados según el tamaño de la herida, el nivel de contaminación y el tipo y grado de energía involucrado en la fractura. Esto es de vital importancia en el momento de la toma de decisiones, ya que fracturas de menor grado permiten al traumatólogo realizar un tratamiento definitivo inmediato, mientras que en fracturas de alto grado el manejo definitivo deberá ser postergado frente al cuidado de la herida y el control de la infección. Además a mayor severidad aumentan los riesgos de complicaciones, es así como las fracturas grado I tienen un riesgo de infección de 2%, las grado II 5% y las grado III pueden llegar incluso al 50%.

            En relación al tratamiento, la fractura expuesta es considerada una urgencia traumatológica, por lo que su manejo no puede ser retrasado. El tratamiento inicial está enfocado en la prevención de la infección, por lo que la administración de antibióticos endovenosos, la profilaxis antitetánica adecuada y el aseo quirúrgico en pabellón son los pilares fundamentales. En relación a este último es importante mencionar que cualquier material extraño o tejido que no se encuentre vital será removido, una vez finalizado el aseo quirúrgico de la fractura expuesta, el traumatólogo podrá plantearse la posibilidad de realizar un tratamiento definitivo para la estabilización de la fractura, o la necesidad de un tratamiento temporal a la espera de nuevas cirugías.

            En los casos en que se deba diferir el tratamiento definitivo mientras cierra la herida o se realizan injertos para cubrirla, se realizará la estabilización de la fractura a través de un tutor externo, el cual permite la estabilización de la fractura desde el exterior.

            Muchos dispositivos y sistemas de tratamiento se utilizan para ayudar al cierre de la herida y manejo de la infección, entre ellos, las perlas de cemento con  antibiótico, sistemas de aspiración continuo (tipo VAC) y colgados de piel o músculo son los más utilizados. En general los antibióticos se dan de manera profiláctica por un periodo breve de tiempo que suele ser no más de 24 a 72 horas, esto disminuye el riesgo de infección, pero no lo elimina del todo (como vimos antes algunas fracturas llegan a tener un 50% de riesgo de infección).

            La fractura expuesta presenta un importante desafío para el traumatólogo y su paciente, los que apoyados por los avances de la medicina, el cuidado multi-diciplinario de los equipos de salud y el apoyo de la familia, permitirán sortear esta dura prueba con los mejores resultados posibles.

 

Dr. Carlos Cabello Cervellino

Traumatólogo

77483601

carcabello@gmail.com  

     
 
LA INFORMACION CONTENIDA EN ESTA PAGINA WEB ES SOLO REFERENCIAL, DE PRESENTAR ALGUN SINTOMA, ENFERMEDAD O DUDA,  SE RECOMIENDA CONSULTAR CON SU MEDICO HABITUAL O CON UN ESPECIALISTA EN TRAUMATOLOGIA Y ORTOPEDIA.

2014 Todos los Derechos de Desarrollo Reservados